Los ancianos y su miedos a la tecnología e internet

«¡Este ordenador es estúpido y me vuelve loco!», «No lo entiendo, ¿por qué es tan complicado?» o «¿Por qué necesito, a mis 60 años, aprender todo esto?», son algunas de las frases que mi madre solía decir cuando la presionábamos para que aprendiera algunos conocimientos básicos de informática.

Mi madre siempre tuvo muchos problemas para adaptarse a las nuevas tecnologías, aunque yo trabajo en la informática y estoy muy acostumbrada a ayudar a muchos colegas. No vivíamos cerca y para ella, mi asistencia era casi siempre remota. Me llevó alrededor de una hora explicarle cómo funcionaba su portátil con Windows, otra hora para hacerle entender cómo usar cada programa y aplicación que le podía ser útil. A veces se enojaba porque no importaba lo que yo dijera, no funcionaba para ella. Otro amigo mío también tiene mucha frustración con respecto a su computadora. Te digo más, ¡incluso tenía miedo de que borrara algunas partes de Internet si lo usaba!

Eventualmente, se me ocurrieron estas 16 barreras que se pueden encontrar para aprender informática:

  1. Gran brecha en la tecnología
  2. Falta de beneficio o necesidad percibida
  3. Sentimientos negativos sobre los medios sociales
  4. Miedo a lo desconocido
  5. Temor por la seguridad en Internet
  6. Ansiedad informática
  7. La parte biológica de la lucha
  8. Engañar la memoria
  9. Difícil de enfocar
  10. Pérdida de visión
  11. El poder del hábito
  12. Falta de tiempo
  13. Precio
  14. Apurando
  15. Postergación
  16. No establecer un objetivo

Por qué los ancianos luchan con la nueva tecnología

Los ancianos en un mundo digital pueden ser fácilmente abrumados por toda la nueva tecnología que los rodea. Todos estamos rodeados por una enorme variedad de dispositivos digitales, ya sean sus teléfonos inteligentes, tabletas, portátiles, ordenadores, medios sociales, no hay forma de evitarlo, por lo que deben aprender a utilizar todos estos avances tecnológicos para hacer la vida más fácil.

La tecnología se utiliza en todas las facetas de la vida cotidiana porque puede proporcionar la velocidad, la conectividad y la eficiencia para hacer las tareas más fáciles. Hoy en día todo el mundo quiere que las cosas sean más fáciles y rápidas y para un adulto mayor, es importante no subestimar cómo la tecnología puede ayudarles en sus años dorados.

Pero incluso si el porcentaje de adultos mayores con conocimientos de computación crece cada día, una gran parte de este grupo demográfico sigue siendo analfabeta en computación. Y aunque algunos de ellos pueden querer adquirir conocimientos informáticos, hay una serie de barreras que a menudo les impiden adquirirlos.

Barreras que los mayores pueden encontrar para aprender informática

Gran brecha en la tecnología

Nuestro mundo se volvió digital. Los adultos mayores estaban en la veintena cuando los primeros teléfonos móviles comenzaron a salir al mercado. No crecieron con un teléfono móvil o un smartphone en la mano, los artilugios de su época eran bastante simples. Los ordenadores eran grandes, los teléfonos tenían cables, los coches usaban gasolina y para ver una película ibas al cine. Ahora con Internet y todos los dispositivos inteligentes puedes reemplazar casi todos los tipos de equipos del pasado con uno solo. Un simple portátil hoy en día es mucho más potente que algunos ordenadores de investigación secretos de los 80 y pesa sólo 2 libras. La vida ahora es muy diferente a la de sus días de juventud. La brecha es enorme, se hace más grande cada día, y los ancianos no pueden alcanzarla.

Falta de beneficio o necesidad percibida

Algunos ancianos que no usan Internet no creen que obtendrían mucho de hacerlo (Gitlow,2014). Las personas mayores tienden a estar muy orientadas a las tareas cuando aprenden informática y necesitan entender exactamente cuál será el beneficio de aprender la tecnología antes de que se sientan motivados a hacerlo (Callahan, Kiker & Cross, 2003).

Sentimientos negativos sobre los medios sociales

Los adultos mayores que no han utilizado los medios sociales pueden tener opiniones muy negativas sobre el uso de una computadora para fines sociales (Vroman, Arthanat & Lysack, 2015). A los adultos mayores no les gustan las redes sociales en parte porque temen que tengan un efecto negativo en sus interacciones sociales cara a cara. Pueden sentirse frustrados por el hecho de que los modos de comunicación hayan cambiado tan drásticamente de las llamadas telefónicas y las visitas personales a los correos electrónicos, WhatsApp y Skype. Puede ser útil señalar que las personas mayores que se aventuran en las redes sociales han informado de beneficios en términos de conexión social y aumento de las interacciones, ya que algunas personas mayores ahora establecen sesiones de Skype o Facetime con sus nietos, en lugar de esperar la eventual llamada telefónica (Gatto y Tak, 2008).

Miedo a lo desconocido

Como humanos, siempre hemos tenido miedo de lo desconocido. Durante la evolución, los humanos que abandonaban su área se arriesgaban a ser atacados por un oso o un tigre o se quedaban en un lugar sin agua, comida o refugio. Esto causó una mayor tasa de mortalidad entre ellos y el número de personas que volvían después de largos viajes o de hacer nuevas actividades era muy bajo. Por eso nos aterroriza tener miedo de algo que no hicimos antes. Nuestro nivel de adrenalina sube, lo que nos sitúa en la era prehistórica y compromete nuestros instintos animales para sobrevivir. Nuestro corazón empieza a latir como un martillo, nuestros músculos se ponen tensos y listos para correr o luchar. Y debido a que nuestro lado animal se activa nuestro cerebro se nubla, pensamos en cómo podemos escapar de esta situación. Tener miedo es parte de nuestro ADN.

Temor por la seguridad en Internet

Algunos ancianos pueden tener miedo de poner cualquier información personal en un ordenador y no querrán aprender informática hasta que se sientan seguros al conectarse a Internet (Fausset, Harley, Farmer & Fain, 2013). Esto puede abordarse desde el principio hablando de la seguridad en Internet y de las mejores prácticas, como la creación de contraseñas sólidas, el ajuste de la configuración de privacidad y la no publicación de información personal como la dirección física o las fechas de vacaciones en los medios sociales.

Ansiedad informática

Muchos ancianos tienen miedo de romper la computadora y pueden dudar mucho en tocarla o «jugar» con ella. Esa ansiedad dificultará el aprendizaje de las habilidades necesarias. Deberías intentar mostrar a tus mayores que los ordenadores no son tan frágiles como pensaban.

La parte biológica de la lucha

Otra parte del rompecabezas es nuestro cerebro. Es un mecanismo vivo y separado que cambia y evoluciona cada segundo de nuestra vida. Dentro de nuestro cerebro hay millones de conexiones que ocurren cada segundo. Es, de lejos, el ordenador más sofisticado.

Cuando nuestro cuerpo envejece, nuestros procesos biológicos cambian y puede afectar a nuestro cerebro también. Estos cambios pueden afectar a la función mental, incluso en personas mayores sanas. Por ejemplo, algunos adultos mayores descubren que no les va tan bien como a los más jóvenes en pruebas complejas de memoria o aprendizaje.

Hay algunas investigaciones que prueban que las funciones de nuestro cerebro empiezan a decaer desde mediados de los años 20. De acuerdo con la escuela de medicina de Harvard: «Algunas áreas del cerebro, incluyendo el hipocampo, se reducen en tamaño. La vaina de mielina que rodea y protege las fibras nerviosas se desgasta, lo que puede disminuir la velocidad de comunicación entre las neuronas».

Engañar la memoria

Es muy poco común que los ancianos olviden sus llaves en la casa y pasen un tiempo tratando de encontrarlas. Desafortunadamente, este es otro inconveniente del envejecimiento. La memoria de los ancianos ya no es tan clara, empezamos a olvidar muchas cosas que no usamos en nuestro día a día. Les diré más: la memoria también necesita algo de ejercicio, pero la mayoría terminamos usándola extensamente después de graduarnos de la universidad. En nuestras vidas y trabajos, apenas llegamos al mismo nivel de intensidad que teníamos en la escuela.

Por eso es muy comprensible que después de 20-30 años de no adoptar ninguna nueva tecnología tengamos grandes problemas para averiguar cómo usar un iPhone. Un desafío de memoria es uno de los más difíciles posibles. Todo el mundo conoce la sensación de que sabes algo pero no puedes recordar. Es como una tortura, como si nuestro cerebro nos tomara como rehenes.

Sin embargo, algunos estímulos pueden aumentar dramáticamente nuestra memoria y la tecnología es uno de ellos. La nueva tecnología puede ayudar a los ancianos a mantener su memoria fresca y ágil.

Difícil de enfocar

Pero no se detuvo ahí. Una razón más por la que es difícil para los ancianos adaptarse a los nuevos aparatos es la falta de concentración. Esto es algo que todos experimentamos cuando necesitamos aprender o entender el tema que no nos entusiasma. Nuestro cerebro está tratando de saltar y pensar en docenas de eventos que suceden a nuestro alrededor. Pensamos en lo que vamos a hacer a continuación, sobre los alimentos, los niños, una llamada telefónica que tenemos que hacer, el coche que pasa, la conversación en voz alta de alguien. Nos vamos al mundo de la distracción y como este mundo ha cambiado tanto en los últimos 30 años, es aún más difícil para los ancianos lidiar con ello.

Pérdida de visión

Afectando a un número increíble de americanos, la pérdida de visión puede ser tan variada como los ancianos que la experimentan – desde la necesidad de ponerse un par de gafas de lectura hasta la ceguera total. Y es muy común en los adultos mayores, ya que uno de cada tres ancianos mayores de 65 años experimenta alguna forma de enfermedad ocular que impacta la visión, como el glaucoma, las cataratas, la degeneración macular, entre otras. Esto hace difícil que se pueda usar la tecnología.

El poder del hábito

El poder del hábito es una de las características más fuertes de la humanidad. Despertarse, tomar una taza de café, tomar el mismo camino al trabajo. Lo hacemos una y otra vez incluso sin pensar. Ser mayor significa que usamos el mismo teléfono con un cable durante 40-50 años o ver la misma televisión con los mismos canales de televisión. Es difícil adaptar algo nuevo cuando se utiliza una tecnología antigua que todavía funciona y con la que uno se siente cómodo. Los ancianos tienen una larga relación con cosas simples que ahora son reemplazadas por nuevos dispositivos inteligentes, cada uno de estos dispositivos requiere algún proceso de aprendizaje.

Falta de tiempo

Aprender algo nuevo lleva tiempo y normalmente, esto es lo que no tenemos. Cada uno de nosotros tiene algunas rutinas y encontrar algo de tiempo extra puede ser un gran desafío. En plus el aprendizaje es un proceso y requiere mucho tiempo invertido por adelantado antes de que puedas sentir los beneficios. La gestión del tiempo es una pieza crucial del rompecabezas si quieres tener éxito.

Precio

La nueva tecnología no siempre es barata, a veces es bastante cara. Los nuevos teléfonos y computadoras pueden costar hasta mil Euros y puede ser una gran barrera si quieres adoptar la nueva tecnología. No es fácil para los jubilados comprar un aparato caro cuando tienen que pagar su hipoteca y sus compras.

Apurando

La prisa es uno de los problemas cuando los ancianos se entusiasman con alguna tecnología específica pero no están listos para una curva de aprendizaje. Se decepcionan cuando se dan cuenta de la complejidad de los nuevos aparatos o dispositivos inteligentes y se rinden justo antes de empezar a entenderlo.

Postergación

¡Esta es buena y todos caemos en ella! La postergación es el peor enemigo de los ancianos con todas sus rutinas y hábitos. Es seductor decir que empezamos a aprender nueva tecnología mañana y cuando llega el día de mañana lo posponemos. Encontramos miles de excusas para no empezar.

No fijar un objetivo

Si no sabes lo que quieres lograr en una semana, un mes o un año es difícil de conseguir. Fijar objetivos es esencial para administrar bien el tiempo, especialmente si queremos adoptar nuevas tecnologías. El objetivo correcto te ayuda a combatir las distracciones y a estar más concentrado. Como resultado, puedes lograr mayores resultados.

Conclusión

Además de estas importantes barreras que los ancianos pueden enfrentar, hay otra muy común: los ancianos a menudo mencionan la falta de instrucciones y orientación. Así que, ¿por qué no enseñarle a mamá y papá lo básico para que puedan hacer todo lo que necesitan sin pedirte que intervengas? El mundo ha evolucionado, y es cada vez más importante que los ancianos sigan aprendiendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos × 4 =